Bienestar Animal

Entrenamiento con Reforzamiento Positivo

Una de las herramientas más poderosas con las que se cuenta en los zoológicos modernos es el entrenamiento mediante reforzamiento positivo. En estado natural los animales repiten las conductas que les permiten obtener alimento, seguridad y pareja (reforzadores positivos), en un ambiente de zoológico, el entrenador observa las conductas que el animal exhibe naturalmente y premia las que le interesan con un fin determinado, ignorando las que no le interesan, en la medida que el animal es reforzado inmediatamente después de exhibir cierta conducta, es más probable que esta sea repetida para seguir ganando refuerzos o premios, cosa que el entrenador aprovecha para lograr una comunicación de dos vías con el animal a fin de que el mismo exhiba las conductas requeridas cuando el entrenador lo ordene.

  • Una de las herramientas más poderosas con las que se cuenta en los zoológicos modernos es el entrenamiento mediante reforzamiento positivo. En estado natural los animales repiten las conductas que les permiten obtener alimento, seguridad y pareja (reforzadores positivos), en un ambiente de zoológico, el entrenador observa las conductas que el animal exhibe naturalmente y premia las que le interesan con un fin determinado, ignorando las que no le interesan, en la medida que el animal es reforzado inmediatamente después de exhibir cierta conducta, es más probable que esta sea repetida para seguir ganando refuerzos o premios, cosa que el entrenador aprovecha para lograr una comunicación de dos vías con el animal a fin de que el mismo exhiba las conductas requeridas cuando el entrenador lo ordene. 

    De esta forma hacemos que un animal se mueva de un lugar a otro, que entre o salga de su jaula, lo que reduce enormemente situaciones de captura o posibles episodios estresantes. Esto también nos permite facilitar los procedimientos veterinarios (tomas de muestra de sangre de forma voluntaria o administración de medicamentos, etc.), o que un ave vuele en una presentación, muestre la pata o que despliegue sus alas para mostrar su envergadura, estos últimos casos con fines educativos o de chequeo rutinario.

    Para conseguir la mayor cantidad de respuestas, el entrenador debe conocer la historia natural de la especie con la que trabaja, el lenguaje corporal (conductas que el animal exhibe mientras se entrena) y preparar el ambiente de entrenamiento adecuadamente a fin de establecer un flujo de comunicación con el animal en un ambiente positivo y de cooperación.

La segunda parte de esa comunicación, es la que el entrenador entrega al animal en forma de comandos y señales, los cuales pueden ser auditivos o visuales. Un comando (Estímulo Discriminativo), es una acción, señal o sonido que le dice al animal lo que el entrenador desea que haga. Una vez que el entrenador asocia el comando con una conducta específica, le da la orden al animal y el este escoge entre responder al mismo o no. Solo si el animal responde de forma correcta el entrenador lo refuerza con un premio.

 

También es importante en el proceso de comunicación, el estímulo, lo cual es un sonido o acción que le dice al animal que lo que acaba de hacer es lo que le interesa al entrenador y que esta acción le ha permitido ganar un refuerzo o premio. Los estímulos son a menudo silbatos, clickers o acciones manuales.
Ven a conocer nuestro ZOOSHOW, un show interactivo y educativo en el cual conocerás un poco más sobre los métodos de entrenamiento y aprender sobre las habilidades, adaptaciones y demás maravillas que poseen las diferentes especies de animales!

Texto:
Luis N. Freites
lfreites@zoodom.gov.do
Entrenador Senior 
ZOODOM

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